Autora: Marga Sánchez Romero
Título: Prehistorias de mujeres
Editorial: Ediciones Destino
Año de publicación: 2022
Género: Ensayo divulgativo / Arqueología feminista
Páginas: 288
La autora
Marga Sánchez Romero (Madrid, 1971) es catedrática de Prehistoria en la Universidad de Granada y vicerrectora de Extensión Universitaria, Patrimonio y Relaciones Institucionales. Es cofundadora del proyecto Pastwomen, una plataforma web que tiene como objetivo dotar de visibilidad a las líneas de investigación en arqueología e historia vinculadas al estudio de la cultura material de las mujeres. Además, ha ejercido una extensa labor divulgativa como colaboradora habitual en «El condensador de fluzo» de La 2 de RTVE.
Port todo ello, ha obtenido diversos reconocimientos como el Premio Carmen de Burgos a la divulgación feminista de la Universidad de Málaga (2019), Premio Granada, Ciudad de la Ciencia y la Innovación en la categoría Mujeres en la ciencia (2019), y el premio al mejor libro de divulgación científica editado en España «Ciencia con Ñ» por esta misma obra.
El libro Prehistorias de mujeres
¿Recuerdas cuando en el cole te explicaban la Prehistoria? El enfoque siempre ha sido que «el hombre de la prehistoria» salía a cazar mientras las mujeres prehistóricas se quedaban en la cueva cuidando de los niños y realizando labores de cocinado, tejido, etc.
En este ensayo, la autora le da la vuelta a esta imagen que se nos ha transmitido durante décadas. Nos muestra cómo se ha invisibilizado de manera sistemática a las mujeres en las sociedades prehistóricas basándose en una interpretación errónea del pasado que justifica en muchos discursos las desigualdades en el presente. Más o menos, la cosa es así: «Si esto ya se hacía así desde la Prehistoria, no lo vamos a cambiar ahora».
La doctora Sánchez, nos explica y argumenta claramente que la arqueología científica nacida como disciplina en el siglo XIX ha sido ejercida por élites de hombres blancos europeos. Esta contextualización histórica es crucial para entender cómo se construyeron los sesgos interpretativos que han perdurado hasta nuestros días.
La tesis principal del libro consiste en demostrar que las interpretaciones tradicionales sobre el papel de las mujeres en las sociedades prehistóricas carecen de fundamento científico sólido y desarrolla toda una serie de argumentos que se estructuran en cinco líneas principales:
1. Cuestionamiento del sesgo fundacional: La autora demuestra cómo la arqueología, que arranca en el siglo XIX, proyectó los valores patriarcales de la época sobre las sociedades del pasado. Por lo que se dieron interpretaciones que carecían de base empírica atribuyendo ideas y costumbres de la época para explicar el pasado.
2. Desmontaje de estereotipos específicos: Mediante evidencia arqueológica concreta, refuta mitos como la exclusión femenina de la caza, la guerra, las actividades tecnológicas y la creación artística.
3. Revalorización de las actividades de mantenimiento: Argumenta que las tareas tradicionalmente asociadas a las mujeres como el cuidado, alimentación, sanación y la organización del espacio doméstico; han sido sistemáticamente infravaloradas pese a su centralidad para la supervivencia y desarrollo de las sociedades.
4. Evidencia arqueológica renovada: Utiliza descubrimientos recientes y reinterpretaciones de hallazgos anteriores para demostrar la participación activa de las mujeres en todas las esferas de la vida prehistórica.
5. Impacto contemporáneo: Conecta estas reinterpretaciones del pasado con la necesidad de transformar las desigualdades del presente. Sánchez Romero defiende que «si empiezas a eliminar las razones sobre las que se sustentan las desigualdades, éstas se caen».
Mi valoración
Sin ninguna duda la solidez argumentativa de este libro es excepcional. La arqueóloga demuestra mediante la evidencia arqueológica cada afirmación que hace y que, en muchas ocasiones, tira por tierra creencias que se tenían sobre las sociedades prehistóricas. Por ejemplo, nos habla del descubrimiento en Wilamaya Patjxa (Perú) de una mujer enterrada con puntas de proyectil para caza de hace 9000 años, o el análisis renovado de sepulturas de la cultura argárica que reveló que entre el 20% y 30% de las sepulturas con armas pertenecían a mujeres. Estos hallazgos revelarían que las mujeres también cazaban y que, por tanto, no quedaban excluidas de esta actividad.
En cuanto a la metodología no solo se basa en el análisis arqueológico tradicional con enfoques interdisciplinares que incorporan antropología, etnografía y estudios de género. Es decir, la autora no se limita a presentar datos, sino que analiza críticamente cómo se han interpretado estos datos y por qué ciertas interpretaciones han prevalecido sobre otras.
Además, consigue aproximarse al lector gracias al registro coloquial sin sacrificar por supuesto el rigor académico. Esta cercanía narrativa, lejos de restar seriedad a la obra, la hace más efectiva como herramienta transformadora.
El ensayo cumple brillantemente sus objetivos declarados. Sánchez Romero se propuso demostrar que las interpretaciones tradicionales sobre las mujeres prehistóricas carecen de fundamento científico sólido y lo consigue mediante una argumentación sistemática y rigurosa. Su objetivo transformador (contribuir a eliminar las bases ideológicas de las desigualdades contemporáneas) se refleja en el impacto que ha tenido la obra.
Si hubiera que señalar alguna limitación, podría ser que la concentración en evidencias ibéricas y europeas podría beneficiarse de una perspectiva más global, aunque la autora es consciente de este sesgo geográfico y lo aborda desde su área de especialización.
En un momento en que la sociedad española debate intensamente sobre igualdad de género, este libro proporciona las herramientas intelectuales necesarias para desmontar uno de los pilares más profundos de la desigualdad: la creencia de que los roles de género son «naturales» y han existido siempre de la misma forma. Como dice la propia autora, «busco a las mujeres de la prehistoria porque me interesan las mujeres del presente».
Por lo tanto considero que la obra es especialmente recomendable para educadores, estudiantes de ciencias sociales, profesionales de la arqueología e historia, y para cualquier persona interesada en comprender cómo se construyen las narrativas históricas y su impacto en las desigualdades contemporáneas. Su lectura es enriquecedora tanto desde el punto de vista científico como desde la perspectiva del crecimiento personal y la conciencia crítica.
Te dejo a continuación la presentación del libro que hizo la autora en el Museo de Altamira por si quieres indagar un poco más sobre sus aportaciones.
No te lo pierdas, ¡vale la pena!

