Autora: María Reig
Título: Sonó un violín en París
Editorial: Espasa
Año de publicación: 2025
Género: Novela histórica
Páginas: 576
Sinopsis
En el París de 1893, en pleno esplendor de la Belle Époque, un grupo de artistas e intelectuales se embarca en maravilloso viaje en tren que los llevará a recorrer algunas de las ciudades más ilustres de Europa; como Lyon, Florencia, Viena o Praga. A lo largo de este itinerario, cada parada se convierte en una oportunidad para descubrir nuevos paisajes, corrientes artísticas y costumbres, mientras la música, el arte y la literatura se entrelazan con las vivencias del grupo.
Sin embargo, el viaje no solo es exterior ya que durante la travesía, los protagonistas se van enfrentando a secretos, heridas y deseos ocultos. Así, este recorrido se transforma en una experiencia de transformación personal acompañados por la belleza de la época.
Los personajes
El viaje es organizado por el escritor Guillermo Bogarín, con una personalidad estricta y poco flexible, aunque muy sagaz. Bogarín atraviesa una crisis creativa y personal. Su objetivo es encontrar inspiración y respuestas durante el recorrido, y actúa como catalizador de las relaciones y las reflexiones del grupo.
Uno de los personajes clave de la novela es Clara Balaguer, una violinista española con un gran talento que lucha por hacerse un hueco en el mundo de la música clásica, dominado por hombres. Su historia es una reivindicación del talento femenino y de la búsqueda de la libertad personal y profesional. Aporta sensibilidad, fuerza y una perspectiva fresca al grupo.
Clara está muy relacionada con el arquitecto Jacobo Figueroa, otro español en el grupo. Es un hombre introspectivo y algo melancólico, que se une al viaje buscando una forma de sanar un pasado doloroso y poder encontrar un nuevo propósito vital. Con él descubrimos la arquitectura y el ambiente de las ciudades que van visitando, así como el proceso de reconstrucción personal.
Otra de las viajeras es la Señora Dupont, propietaria junto a su marido, de una editorial musical en París. Es promotora de jóvenes talentos musicales entre los que está Clara Balaguer, a quien representa y apoya en su carrera. Es una persona culta e influyente en el mundo artístico de la Belle Époque. Reconoció el talento de Clara desde niña y la llevó a Francia para financiar su educación musical para convertirse en su mecenas. Esta relación genera una situación de dependencia para Clara, que se siente atrapada entre la gratitud y la obligación hacia los Dupont y su deseo de libertad artística.
En el grupo tiene cabida el pintor impresionista francés, Señor Mercier. Bohemio y soñador, representa el espíritu libre y experimental de la Belle Époque. Sus conversaciones y su arte invitan a los demás viajeros a mirar el mundo con ojos nuevos y a apreciar la belleza en lo cotidiano.
Otra de la viajeras es la señora Jeanne Leroy. Se trata de una empresaria teatral parisina con carácter y determinación. La Señora Leroy es una mujer adelantada a su tiempo y apoyará a Clara en su lucha por la emancipación artística.
El sobrino de la señora Leroy, Henri Collet, es un joven sociable e impulsivo que destaca por su carisma y facilidad para relacionarse. Aunque esta impulsividad le puede generar algún que otro problema. Representa la vitalidad y las contradicciones de la juventud en la novela.
Juan Álvarez-Caballero es un empresario ambicioso que siempre va en busca de nuevas oportunidades de negocio. Es amigo cercano de Jacobo Figueroa y destaca por su determinación y habilidad social. Representa la mentalidad emprendedora de la Europa de finales del siglo XIX.
Otra mujer que forma el grupo es la Condesa Karimova. Es elegante y enigmática. La aristócrata rusa esconde secretos de su pasado y representa la aristocracia europea en plena transformación. Es una mujer nostálgica que desea encontrar un un nuevo sentido a su vida.
Además de estos nueve personajes principales, existen otros van entrando y saliendo de la historia como los hermanos Thesi y Gustav Pichler o el fotógrafo Maurizio Conte. Cada uno aporta su propia visión del mundo, sus conflictos y sus sueños, enriqueciendo la experiencia colectiva del viaje.
Mi opinión personal
Reconozco que, desde que leí Papel y tinta, tengo debilidad por las obras de María Reig, ya que considero que se documenta muy bien. Te lo cuento en este artículo sobre mis novelas históricas favoritas.
Gracias a esta documentación, María es capaz de recrear rigurosamente los escenarios de cada novela. Así pues en «Sonó un violín en París» la autora nos puede mostrar los personajes las costumbres, el arte, la arquitectura de cada lugar visitado así como al sociedad de la época.
Sin querer adelantar el contenido me ha parecido muy interesante la evolución de la violinista, Clara Balaguer, que se va dando cuenta durante el viaje de algunos cambios que debe hacer en su vida. Refleja muy bien el talento silenciado femenino y la necesidad de romper barreras para dar paso a su expresión como mujer.
Otro de los aspectos a destacar y que hacen esta novela especial es el acompañamiento musical que nos indica al inicio de cada capítulo. De esta manera consigue que el acto de leer sea una experiencia sensorial aún más placentera.
¿Ya has leído Sonó un violín en París? Te dejo una entrevista la autora sobre esta gran novela por si te inspira.

