La herramienta de la rueda de la vida es muy utilizada en psicología y en coaching. El objetivo es tomar conciencia de qué vida llevamos para poder establecer elementos de mejora, si es el caso. Esta herramienta se puede utilizar en ámbitos más concretos, como por ejemplo en el aspecto laboral.
Hoy te propongo realizar una rueda del docente para profundizar en los aspectos a mejorar sobre tu tarea como profe. Puedes dibujar una rueda con sus ocho apartados diferentes. Tienes un montón de modelos por internet e incluso imprimibles. Aquí te dejo una que te puede servir:
A continuación, escribe los apartados que creas que debes analizar. Los que yo te propongo son los siguientes:
Alumnado: Este aspecto se centra en tu relación y tu interacción con los alumnos y alumnas. Evalúa cómo te sientes con respecto a tu capacidad para conectar con ellos, comprender sus necesidades individuales, mantener un ambiente de respeto y fomentar su aprendizaje. Puedes considerar tu satisfacción con el progreso y el logro de tus estudiantes como parte de este aspecto.
Compañeros: Aquí, puedes reflexionar sobre tus relaciones con tus colegas docentes y otros profesionales en tu lugar de trabajo. Evalúa tu colaboración, apoyo mutuo y comunicación con ellos. ¿Te sientes parte de un equipo? ¿Recibes apoyo de tus colegas? ¿Puedes colaborar efectivamente en proyectos?
Ambiente de trabajo: Examina el ambiente físico y emocional en tu lugar de trabajo. Evalúa si te sientes cómodo y seguro en tu entorno laboral. La calidad del ambiente de trabajo puede influir en tu bienestar y satisfacción en el trabajo.
Energía: Este aspecto se refiere a tu nivel de energía y vitalidad tanto en el centro escolar como después. Evalúa si te sientes motivado y entusiasta como profe o si a menudo te sientes agotado o desmotivado. Puedes considerar factores como la carga de trabajo, el estrés y la calidad de vida.
Relación con las familias: Evalúa cómo te comunicas con los padres o tutores legales, cómo manejas las reuniones y si sientes que existe una colaboración efectiva para el beneficio de los estudiantes.
Materias: Aquí puedes evaluar tu satisfacción con las materias que enseñas. ¿Disfrutas enseñar esas materias específicas? ¿Te sientes cómodo con el contenido? ¿Tienes recursos adecuados para enseñarlas de manera efectiva?
Dominio Pedagógico: Evalúa tu habilidad para aplicar las mejores prácticas pedagógicas en el aula. Considera cómo adaptas tu enseñanza a diferentes estilos de aprendizaje, cómo proporcionas retroalimentación a los estudiantes y cómo evalúas su progreso académico.
Planificación y organización: Reflexiona sobre tu capacidad para planificar y organizar tu tiempo y recursos, y seguir un plan de estudios de manera coherente. ¿Sientes que estás bien preparado y organizado en tu enseñanza? ¿O por el contrario vas a salto de mata?
Motivación: Evalúa tu nivel de motivación y pasión por la enseñanza. ¿Te sientes inspirado para hacer tu trabajo todos los días? ¿Encuentras satisfacción en el impacto que tienes en la vida de tus alumnos y alumnas? ¿Crees que eres afortunado de trabajar como docente?
Observa en qué áreas estás completamente satisfecho y ¡felicítate por ello! Observa también las áreas que consideras que necesitas y quieres mejorar. Pregúntate cómo puedes progresar. Establece unos objetivos y un plan para alcanzarlos.
Es interesante hacer este ejercicio a inicios de curso y a finales, para ver cómo has evolucionado. Aunque también puede serte útil hacerlo en cada trimestre.
¿Qué te parece? ¿Te animas?
Si te apetece profundizar tienes un montón de herramientas prácticas en mi libro Bienestar para docentes.
También tienes el ebook Ritual de desconexión breve, sencillo y práctico en la tienda a solo un click.

